Por Silvia Gómez
Nunca prometí volar con tus alas,
y convertirme en mariposa silenciada de otros closets,
quizás entendiste que mis cabellos se llueven
y se beben el viento
de a gotas, de a sorbos
en esas noches furiosas
donde el cuerpo despierta
y nos pide otra piel transmutada de olores
que debemos inventar para convertirnos
amantes.
Nunca prometí otras alas
que no sean estas
las que me permiten huir cada mañana
después que el amor
me libera de sus fauces.
Del libro “Esas que soy” (Ediciones de octubre/2014)
Foto: Lucia Cueto
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