Por Daniela Dicipio
“Sudores de niña virgen” una obra del dramaturgo Darío Bonheur que busca concientizar sobre la trata de personas. Protagonizada por Julio Pallares, Paloma Santos y María Nydia Ursi-Ducó logra exponer la perversión, la violencia y el abuso.
Historia dentro de la historia
La obra comienza con un director obsesivo, interpretado por Julio Pallares, que ensaya su obra de teatro junto a dos actrices: una mujer experimentada en la actuación (Maria Nydia Ursi-Ducó), la otra una niña adolescente mucho más inocente llamada Maribel (Paloma Santos).
Con una atmósfera oscura y turbia revela que algo no funciona dentro del ensayo y se deja entrever una relación perversa de los adultos contra la joven actriz. “En el mundo hay tantas cosas, que podría ser insignificante la pérdida de alguna tan pequeñita, en semejante mundo, entre semejantes cosas”, exclama el sombrío director al inicio de la función.
Dejando de lado instrumentos explícitos, la obra se plantea desde un punto de vista más artístico y simbólico. Las luces y la música son parte fundamental de escenas donde se muestra la violencia psicológica que ejercen los adultos sobre la niña. Lxs espectadores son testigos de ese ensayo perverso. Los movimientos corporales, gestos, miradas y silencios son herramientas fundamentales en la construcción del relato.
Sudores de niña virgen cumple con su propósito ya que realiza un aporte para concientizar y visibilizar sobre la trata de personas.
Entradas:
Abasto Social Club: Yatay 666 -CABA-
Teléfonos: 4861-7714
Entrada: $200 viernes – 21:00 hs
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