Por Sofía Espul
Desde el año pasado, y con efecto de ola expansiva, distintos países, algunos muy influyentes económica y políticamente, dictaminaron leyes que implican una condena a la homosexualidad. Un breve resumen de lo que sucede en cada uno de ellos:
Rusia
En el mes de julio del 2013, Vladimir Putin, Presidente de Rusia, aprobó las leyes que prohíben y sancionan los actos de propaganda homosexual que promuevan las relaciones sexuales “no convencionales” y la adopción de hijxs por parte de las parejas del mismo sexo.
De acuerdo con el Proyecto de Ley sobre la Familia, aprobado por la Cámara baja del Parlamento y promulgada oficialmente por Putin, una persona física que lleve a cabo “propaganda de relaciones sexuales no convencionales delante de un menor” deberá pagar una multa de entre 100 a 125 euros; frente a cualquier autoridad pública, una multa de entre 1.000 a mil 250 euros; y delante de una entidad jurídica, se deberán pagar de 19 mil a 23 mil 500 euros. La normativa prevé un aumento en la sanción en caso de que los actos propagandísticos se efectúen a través de internet y, en el caso que sean personas extranjeras quienes los hagan, una multa de hasta 100 mil rublos (2.500 euros), además de su detención y expulsión del país.
También se aprobó por unanimidad la iniciativa de ley en la cual se prohíbe que las parejas homosexuales extranjeras y personas solteras provenientes de los países donde se haya legalizado el matrimonio igualitario obtengan la posibilidad de adoptar niñxs rusxs.
La homofobia está muy extendida en Rusia, donde la homosexualidad estaba considerada como un crimen hasta 1993 y como una enfermedad mental hasta 1999. Según una encuesta del Instituto Vtsiom, el 88 por ciento de la población rusa apoya la prohibición de la “propaganda” homosexual y 54 por ciento cree que es algo que debe castigarse.
Así, en la práctica se ha prohibido la celebración del día del Orgullo Gay, defender los derechos LGBT o afirmar que las relaciones homosexuales son iguales que las heterosexuales. Cualquier información sobre la homosexualidad que haya sido colocada en Internet por ciudadanxs rusxs puede ser multada.
Más allá de la promulgación y puesta en vigencia de la ley en sí misma, ésta tiene efectos colaterales ya que ha aumentado la violencia homofóbica: se formó el grupo, «Occupy Paedophilia», que buscan a jóvenes homosexuales por Internet, para atraerlos y luego maltratarlos. Ha sido denunciado en 100 ocasiones por activistas LGBT, sin que haya habido reacción alguna por parte de las autoridades.
Uganda
El pasado 24 de febrero, Yoweri Museveni, actual presidente de Uganda, promulgó la Ley Antihomosexualidad, que establece penas de hasta 14 años de cárcel por el delito de homosexualidad. También establece condenas de prisión perpetua para quienes cometan lo que llaman “homosexualidad agravada”, definida como relaciones sexuales habituales entre homosexuales, así como actos que involucren a menores, discapacitadxs o en los que unx de los participantes tenga HIV.
La ley originalmente proponía la pena de muerte para quienes cometieran actos homosexuales, pero después se modificó. Dicha Ley había sido aprobada por el Parlamento en diciembre, pero antes de hacerla entrar en vigor Musenevi encargó un estudio a un grupo de 14 científicos. El grupo concluyó que la homosexualidad “no es genética”, sino una opción derivada de una conducta social “anormal”, sostienen que “la homosexualidad no es una enfermedad, sino simplemente un comportamiento anormal que es aprendido a través de las experiencias de la vida”. Mientras realizaba la firma de la ley, el presidente ugandés refrendó dicho informe y señaló que la homosexualidad es producto de la educación recibida y, por lo tanto ,un factor corregible.
Muchos aseguran que estas ideas homofóbicas se alimentan de un ambiente religioso marcado por creencias extremas, especialmente evangélicas. El 75% de la programación de la televisión ugandesa corresponde a telepredicadores, personajes altamente populares, respetadxs e influyentes en un país donde la Iglesia tiene gran influencia: el 90% de su población es cristiana y anglicana. Uganda se convirtió en la tierra prometida para cientos de pastores evangélicos que llegan desde Wisconsin, Indiana y Ohio (EEUU) con una misión divina: reclutar pecadores para bautizarlos como “cristianos renacidos”.
Nigeria
El 14 de enero de 2013 se dio a conocer en los medios que el presidente de Nigeria, Ebele Jonathan Goodluck, aprobó el proyecto de ley propuesto por la Asamblea Nacional, que castiga con hasta 14 años de prisión el hecho de ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero. Había sido aprobada por el Parlamento nigeriano meses atrás y pese a las quejas de las organizaciones de derechos humanos, fue promulgada por el mandatario.
El texto de la nueva ley establece que “el matrimonio o unión civil entre personas del mismo sexo no se puede formalizar en ningún lugar de culto, sea una iglesia, una mezquita o cualquier sitio en Nigeria”. En tanto, “toda persona que dirija o participe de un club gay, una sociedad o una organización para homosexuales o exhiba su relación amorosa homosexual comete un crimen que conlleva una pena de diez años de cárcel” Pero la norma va aún más lejos y establece penas de prisión para las parejas homosexuales que se casen, aquellas que exhiban su relación y para todxs aquellxs que promocionen o defiendan los derechos de los homosexuales.
Según explicó el vocero presidencial, Reuben Abati, la nueva ley “corresponde a las creencias culturales y religiosas” del país, donde “más del 90% se oponen al matrimonio entre dos personas del mismo sexo”.
Nigeria es el país más poblado de África y el principal productor de petróleo del continente. Es una nación en la que más del 60% vive bajo la línea de pobreza y donde partes enteras del territorio están sumidas en una espiral de violencia que parece no tener fin. En medio de esa violencia y desigualdad, la retórica antigay del gobierno parece ganarse la simpatía de muchxs de sus 170 millones de habitantes que se identifican como personas muy devotas, especialmente los cristianxs y musulmanes, que representan cerca del 90% de la población.
Dossier completo:
Intro Dossier visibilidad lésbica- https://revistafurias.com.ar/?p=7728
Entrevista a Fabi Tron Terrorista- https://revistafurias.com.ar/?p=7715
Menstruadora – https://revistafurias.com.ar/?p=7712
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